En la lección anterior vimos cómo las PASO definen quién representa a cada espacio político. El paso siguiente es otra pregunta: una vez que se cuentan los votos de la elección general, ¿cómo se convierten esos votos en bancas de diputados? La respuesta es el sistema D'Hondt, el método matemático que usa la Argentina desde 1957 para repartir los cargos legislativos de forma proporcional.
El piso del 3%
Antes de repartir una sola banca, el sistema descarta a las listas que no llegaron a un piso mínimo. El artículo 160 del Código Electoral Nacional establece que, para entrar al reparto de diputados, una lista necesita al menos el 3% del padrón electoral del distrito, no el 3% de los votos emitidos. Es una diferencia importante: el padrón incluye a todos los habilitados para votar, hayan votado o no, así que en la práctica el umbral real (medido sobre los votos válidos) suele ser más alto que un simple 3%. Una lista puede sumar votos y aun así quedar afuera del reparto si no llega a ese piso.
Cómo se reparten las bancas, paso a paso
Una vez descartadas las listas que no llegaron al piso, el sistema divide los votos de cada una de las que quedaron por 1, 2, 3 y así sucesivamente hasta llegar a la cantidad de bancas en juego. Todos esos cocientes se ordenan de mayor a menor, y las bancas se asignan a los valores más altos, uno por uno, hasta agotarlas.
Un ejemplo con números simples: se reparten 5 bancas entre tres listas que superaron el piso. La Lista X sacó 5.000 votos, la Lista Y 3.200 y la Lista Z 1.800. Se dividen los tres totales por 1, 2, 3, 4 y 5:
Lista X: 5.000 / 2.500 / 1.666,7 / 1.250 / 1.000
Lista Y: 3.200 / 1.600 / 1.066,7 / 800 / 640
Lista Z: 1.800 / 900 / 600 / 450 / 360
Los cinco valores más altos de toda esa lista son 5.000, 3.200, 2.500, 1.800 y 1.666,7: tres le corresponden a la Lista X, uno a la Lista Y y uno a la Lista Z. Resultado: X se lleva 3 bancas, Y se lleva 1 e Z se lleva 1. Cuantas más bancas hay en juego en un distrito, más proporcional termina siendo el resultado final; cuando son pocas (como pasa en las provincias chicas), el sistema tiende a beneficiar más a la lista más votada.
Por qué el Senado es distinto
El sistema D'Hondt se usa para Diputados, pero no para el Senado. Ahí el reparto es mucho más simple: cada provincia elige 3 senadores nacionales, y cuando hay elección, 2 bancas van para la lista más votada y 1 para la que salió segunda. No hay proporcionalidad fina como en Diputados: alcanza con salir primero o segundo para entrar.
En Catamarca
Catamarca elige 3 diputados nacionales, que se reparten con este mismo sistema D'Hondt entre las listas que superen el piso del 3% del padrón provincial. Al ser solo 3 bancas en juego (muchas menos que en distritos grandes como Buenos Aires, que reparte decenas), el sistema en Catamarca favorece bastante a la lista más votada: en la práctica, es habitual que dos de las tres bancas queden en manos de la primera minoría y solo una para la segunda fuerza.
